SAN MIGUEL DE ALLENDE CONCENTRA LA MAYORÍA DEL RECURSO DEL NORTE DEL ESTADO Y ATARJEA QUEDA AL FINAL, LA DISTRIBUCIÓN EVIDENCIA FUERTES CONTRASTES ENTRE MUNICIPIOS DE LA REGIÓN NORTE
Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, Gto.- La presentación del programa “Manos a la Obra” confirmó que una parte importante del crédito por 4 mil millones de pesos autorizado al Gobierno del Estado llegará al norte de Guanajuato, aunque no en la proporción que podría esperarse para una de las regiones con mayores rezagos históricos. De acuerdo con el listado oficial, los 14 municipios del norte y noreste recibirán en conjunto mil 15 millones 490 mil pesos para 94 proyectos, es decir, apenas el 25.4 por ciento del financiamiento estatal contratado.
La distribución de los recursos muestra diferencias significativas. El municipio más beneficiado será San Miguel de Allende, con 288.1 millones de pesos, equivalentes a casi el 28 por ciento de todo lo asignado a la región. Le siguen Guanajuato capital con 211.3 millones y San Luis de la Paz con 100.7 millones. En el extremo opuesto aparecen Atarjea con apenas 20.7 millones de pesos y Xichú con 21.2 millones, montos que contrastan con las necesidades de infraestructura que históricamente han enfrentado los municipios serranos.
Sin embargo, el dinero no necesariamente se traduce en mayor número de obras. Mientras San Miguel de Allende recibirá la mayor cantidad de recursos con solo dos proyectos —entre ellos la modernización de la carretera federal 51—, San José Iturbide contará con 14 acciones distintas y un presupuesto de 48.7 millones de pesos. Esto revela una estrategia que privilegia grandes obras de alto costo en algunos municipios y una dispersión de proyectos menores en otros.
La concentración también se observa en la cantidad de obras. San José Iturbide será el municipio con más intervenciones, con 14 proyectos; le siguen Guanajuato capital con 10, Dolores Hidalgo y Santa Catarina con 9 cada uno. En contraste, San Miguel de Allende y Xichú tendrán únicamente dos obras, aunque con realidades presupuestales completamente distintas. Mientras San Miguel absorbe casi 288 millones de pesos, Xichú apenas supera los 21 millones, lo que evidencia que el número de proyectos no siempre refleja la magnitud de la inversión.
A pesar de las críticas que generó el endeudamiento estatal, la cartera de proyectos sí contempla beneficios potenciales para la región norte. La modernización de carreteras, rehabilitación de caminos rurales, construcción de infraestructura hidráulica, equipamiento médico y obras urbanas podrían mejorar la conectividad, facilitar el traslado de mercancías, fortalecer actividades productivas y reducir algunos rezagos en comunidades rurales. Además, al asumir el Gobierno estatal el pago del crédito, los municipios evitan comprometer directamente sus finanzas.
No obstante, el verdadero debate apenas comienza. Más allá del anuncio de cifras históricas, la pregunta será si las obras seleccionadas responden realmente a las necesidades de las comunidades o a criterios políticos y de rentabilidad económica. La región norte recibirá poco más de una cuarta parte del financiamiento estatal, pero la concentración de recursos en unos cuantos municipios obliga a revisar si el objetivo es cerrar brechas de desigualdad o profundizar las diferencias entre quienes ya cuentan con infraestructura estratégica y aquellos que siguen esperando obras básicas.
