Prensa, no disparen

Tengo que contarles que una de las series que más me impactó en los últimos meses fue Tijuana, cuenta la historia de un grupo de periodistas del semanario Frente Tijuana que arriesgan su vida al escribir la verdad de lo que sucede en la ciudad fronteriza después del asesinato de un candidato presidencial.

“Este es un momento crítico para hablar de lo que los periodistas de todo el mundo enfrentan todos los días en la búsqueda de la verdad, particularmente en México”, Camila Jiménez Villa, directora ejecutiva de FMG Studios.

Después del trago amargo de cómo esa serie narra el asesinato de periodistas, llegó a mi memoria en cámara lenta el rostro de tantas compañeras y compañeros del medio que se han sentido amenazados porque a un político o empresario no le gustó lo que escribió. Me siento particularmente satisfecha con la inmediatez de las redes sociales, en un parpadeo te enteras de lo que sucede en países de primer o tercer mundo. Pero en México a los compañeros periodistas los están matando.

En el periodismo la verdad es la cualidad principal, y la primera razón para ser el blanco de asesinatos en nuestro México lindo y querido.

Soledad Gallego Díaz directora del diario El País en un artículo habló de cómo se consume la información ante la existencia de las redes sociales. La imponente mujer periodista puso en el ojo público de eruditos en el mundo como el periodismo de papel y el digital representa una falsa división, pues “lo que define a los medios no es el grado de tecnología, sino la cultura profesional”. Y con los años de experiencia que le respaldan sostuvo que “en las redes no se hace periodismo, se hace comunicación” …

… “Te mantienes en contacto. Todo eso está muy bien, pero no es periodismo”.

La profesión de un periodista es la lucha constante de sus sueños y de las situaciones reales con las que se topan. El objetivo siempre será contar cosas que, con ciertas, tal y como lo dijo Soledad Gallego Díaz.

Este durísimo enfrentamiento de dos ejércitos – lo digital de lo tradicional – nos mantiene como meros espectadores, las leyendas y los rumores solo nos comunican banalidades. En las redes no hay reglas, normas. En el periodismo sí, y este defiende sus reglas. Los ciegos amantes de la información – espectáculo como los políticos en declive tomarán la rienda de aquellos camaleones escamosos que por intercambios monetarios los conviertan en influencer. En este caso aplica que los hijos se paseen por el mundo y posteen su foto en la catedral de Notre Dame y lamenten la tragedia de los tesoros monumentales de la capital francesa. Pero eso no es periodismo.

Sin periodismo no hay democracia

A todos los periodistas asesinados en nuestro país, los que están hasta el cuello de amenazas y de levantones debemos justicia. ¿Cómo? ¿Usted qué tipo de información consume en redes digitales y en medios impresos? ¿Le basta con comprar la revista donde le regalen un mini shampoo de prueba, o le da flojerita leer la investigación de un periodista que le llevó meses reunir?

Esta adaptación actual también lo es en su forma de informarse ¿o acaso las fake news no son su pan de cada día? Mejor póngase a leer que estamos a dos pasos de que Maluma baby comercialice su linda cara en la portada de un libro con CD de regalo y usted corra a la primera librería y ponga el hastag #CasualLeyendoAMaluma

Los asesinatos de tantos compañeros en México aún no están esclarecidos; la paradoja, el drama y el peligro están en el hecho de que conocemos cada vez más la historia creada por los informantes – espectáculos y no la de la verdad – la del periodista porque lo han asesinado.

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1 COMMENT

  1. yaret Sarai, tal vez no entendiste la serie de Tijuana, pues a quien asesina es al candidato al gobierno del Estado, no de la República

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