¡No seas chillón!

Tuve una charla con Pancho un hombre en situación de calle que seguro alguien de esta ciudad lo habrá visto alguna vez. Me senté a su lado en la ruta del camión que normalmente tomó después del trabajo y sorprendido me preguntó que, si no le tenía miedo; supongo que reaccionó así porque nadie había compartido asiento con él. Él aseguró que era por el cabello, lo tiene algo así como el cantante de reggae Dread Mar I – En la cárcel hay hombres malos y calvos, yo no soy malo, yo soy como Pancho Villa, dijo pensativo.

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Me inquietó escuchar eso porque no sabía cómo asociaba Pancho su vida con la del famoso revolucionario José Doroteo Arango Arámbula; hasta que dijo que era pobre y de campo como Villa.

A 108 años de la revolución mexicana donde hombres como Pancho Villa se levantaron en armas en contra de Porfirio Díaz, seguimos estereotipándolos. Los hombres deben ser fuertes como si estuvieran dispuestos siempre a combatir, ¡jamás débiles ni chillones!, de lo contrario estaría en duda su masculinidad.

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis.

Ya lo dijo Sor Juana Inés de la Cruz, en el siglo XVII los hombres son necios, pero también chillones. En algún momento de mis tiempos de godínez le pedí a un buen amigo y cinéfilo que me hiciera un top ten de películas para chillar, necesitaba inspirarme en las más trágicas películas de amor para escribir sobre un personaje enamorado.

Me puso estrellitas en las que él aseguraba que lloraría, y al tercer día, llegué con la novedad a la oficina de que no había llorado con Blue Valentine, el godínez de ojo verde azul se sorprendió y me dijo que yo no había llorado porque no entendí como el protagonista se sintió, y que los hombres lo entendían mucho mejor; me describió a punto de lágrima la escena que le quebró el corazón y lo puso a chillar. Eso me agradó porque comúnmente no ves a los hombres quitarse el nudo de la garganta, y menos con películas de amor. Me sentí en territorio desconocido, como a diario se sienten ellos con nosotras.

Y sí, es preocupante que no anden de chillones, porque los hombres representan la tasa más alta de suicidios en México, deciden ahorcarse o utilizar arma de fuego y una de las principales causas ligadas a estas terribles cifras son las cuestiones culturales, como el machismo.

Iván Jablonka, autor del bestseller Laëtitia o el Fin de los Hombres, habla de cómo se desprende esa violencia machista, es decir, esa cultura de masas en donde se reproducen estereotipos machistas como síntomas de debilidad en el hombre. Ese 81.6% de hombres que se suicidaron estaban deprimidos, y estar deprimido y ser hombre en México indica debilidad (léase en el tono que le acomode).

Acá tras lomita, en Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional las autoridades gubernamentales han omitido elaborar un diagnóstico de salud y posiblemente tengamos foco rojo en el porcentaje de hombres deprimidos, enfermos de insuficiencia renal crónica o de algún tipo de cáncer, en situación de calle, desempleados y por tal razón migran al norte, en pobreza extrema o con alguna discapacidad que les impide trabajar.

La realidad es que no lo sabemos, no hay censos y tampoco estadísticas. Las instituciones de salud y asociaciones civiles hacen lo suyo, pero como islas, solas y lejanas, y así sus acciones no podrán detener el tsunami de las enfermedades o de los factores que incitan las conductas violentas, que como piezas de domino son causantes de crisis sociales en el pueblo.

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2 COMMENTS

  1. Hola Yaret, esperando te encuentres de lo mejor como siempre, te comento que me fue grato leerte, sin embargo a su ves también fue una sensación de que estamos ignorando una situación difícil para los hombres. No es un tema del que se hable mucho.
    Espero entender el punto y compartirte que de mi parte está poder aportar y apoyar para hacer algo al respecto, quizá no con un número grande de personas, pero si con las que se encuentren a mi alrededor!
    Un saludo y fuerte abrazo señorita, y felicidades me agradó tu blog!

  2. HolaYaret, como siempre, es un gusto leerte y desafortunadamente tienes mucha razón en lo que escribiste, el machismo afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque no se vea mucho de esa manera, pero en su mayoría los hombres cargan con el peso de tener que sostener una familia, de afrontar y resolver problemas económicos o el no poder elegir un trabajo que le permita pasar tiempo con sus hijos o de proporcionar una casa digna a su familia, todo esto sumado a que es “de nenas” quejarse y lloriquear por esos detalles.

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