El reloj marcó diez minutos después del mediodía y las calles recién pintaditas del centro de la ciudad fueron el marco para la fotografía de ocho columnas de los diarios locales. A paso lento y zapatos bien boleados llegó el hombre pintado de azul rey, chocó palmas con los niños, dio fuertes apretones de manos a los varones y logró sonrojar las mejillas de algunas mujeres por el sorpresivo y al azar saludo. Un pasito atrás le siguió el de sangre tricolor con un piloncito de azul en las rayas de la camisa, y muy a lo lejos como venido de Oriente quien hace meses dejó el trono azul 15-18 acompañado por los no tan cómodos chaperones, así como las citas del siglo XX (por aquello de los gustos tradicionales pretendiendo seguir “como en los viejos tiempos”).
La bulla se escuchó y abrió paso a los fieles soñadores, algo así como el buen Alex Lora cantaba: “qué importa que el mundo deje de rodar qué más da, contigo, me pienso escapar de la realidad” – aunque sea por un ratito mientras llegaban las escoltas del azul rey y se rompía el encanto como cenicienta a media noche-.
La ilusión de los ojos soñadores presentes en las calles históricas del pueblo mágico parecía algo similar a la de los niños una mañana del 7 de enero, las legañas no dejan ver bien, pero esperan deseosos los regalos. La bulla y la música del mariachi replicaron como campanas en la misa de 7:00 de la mañana, y el sucesor del tres “M” tomó el micrófono como hombrecito enamorado que lleva su primera serenata, ansioso de que la novia salga y se aferré a su cuello. Que mejor manera de ganarse a la conquista si no se empieza con el hermano o el papá, así que como fiesta de XV años el saludo más ovacionado fue para la figura futbolística que perteneció a ese club que lleva el nombre de uno de los animalitos de granja – las chivas.
Y para aquellos que llegaron como rey mago a alabar al niñito Jesús siguiendo la estrella de lo que queda del azul en la tierra dolorense, no fue requerido en la foto familiar junto al árbol y el oso, solo el saludo cordial porque ya se acabaron las contiendas electorales y ahora como en las redes sociales – BLOQUEADO. Ya no hay amor de verano, de esos que parecen eternos y pasionales, donde quien no apueste la camisa no está IN, sino OUT de la élite blanquiazul.
Romántica postal aquella de caminar por las callecitas bien pintadas mientras no las alcancé la lluvia y las deje con el color hasta las alcantarillas que, si bien les va, no se atasquen por las toneladas de basura de los comercios informales y los que sin poderes mentales tiran basura en la vía pública (habrá que pedirle a una que otra bella que les lea a estas bestias y les eduque). Pero todo seguirá como cuento de hadas sin ilusiones rotas, esperanzados a que las cartulinas, el año nuevo con la bendición en la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores haya tenido efecto en la agenda pública del azul rey – “porque él si va a apoyar” y para nada querrá una triste historia de amor, total, sino funciona ahí está la cabecita de algodón como el tercero en discordia.
Y como buena historia después de inauguradas las fachadas pintadas en el pueblo quieto ya sabemos quién pertenece al triángulo, el rey azul, el de sangre tricolor y la cabecita de algodón. En esta primera escena del 2019 el de la 4T marcó el ritmo del vals en Guanajuato, donde la banda sonora son los huachicoleros (con y sin cuello blanco) y como padrino oficial el rey azul intenta quitar la batuta del ritmo por algo más candente – para no perder la tradición de ser el estado 1 en homicidios y top en el triángulo del huachicol en México -. Y el de sangre tricolor, el más pequeño de los tres, peaceful, partiendo rosca porque “no sabe lo que está ocurriendo, y ni siquiera sabe que no lo sabe”.
Esta historia con tintes dramáticos, cómicos y correctamente amorosos comienza, y consientes de cómo puede terminar un triángulo amoroso hay que blindarse con información verídica ¡aguas con morder la manzana envenenada de las estrategias de manipulación masiva! porque no todos los príncipes azules saldrán bien librados, – y en Dolores Hidalgo & Guanajuato los blanquiazules, lo saben, lo saben-.
