Me encanta cuando los libros develan secretos femeninos. Quiero contarles que tengo días con el pensamiento sobre el papel de la mujer en la historia y la consciencia sobre ello en mí y en otras mujeres. Los distintos colectivos feministas que en este siglo XXI han evidenciado secretos son cada vez más fuertes e invencibles. Sin embargo, me han hecho cuestionarme más sobre aquello que creía fielmente, y no, no está mal, por el contrario, ha sido un constante debate, reflexión, análisis.
Este 2019 me he encontrado con mujeres que me han hecho preguntarme por qué no devoré más libros feministas desde antes, o cómo puedo alcanzar mayor nivel de argumentación, estructura discursiva, esas ondas políticamente correctas. Es un hecho, ha sido un proceso transformador, pero también puede llegar a ser frustrante porque se ha dejado de lado la historia de las mujeres y su condición social en la historia. Es decir, toda esa producción artística e intelectual de siglos pasados de las pocas mujeres que lograron ganar terreno en lugares expropiados por los hombres ¿qué se sabe de ello? me brincó el ojo cuando escuché a una joven mientras me explicaba la decoración de un lugar alusivo al día de la mujer, en donde tenía pegada la bibliografía de tres mujeres. Después aseguró que no había más escritoras mexicanas… por un momento mis rodillas se doblaron mientras mis oídos sangraban al escuchar sus palabras. ¡Claro que las hay!, lo grité. Me dejó noqueada, y eso es lo que sucede en ella y en otras mujeres. Pero no era su culpa el no saberlo, sino la poca presencia y poco reconocimiento de las mujeres en el mundo cultural e intelectual de nuestro país.
Esas atrevidas mujeres pensadoras, científicas o artistas que lograron colarse en la frontera masculina ¿cómo le hicieron? ¿qué las impulsó a ser tremendas bandidas y sobresalir con rebeldía para mostrar sus dotes? la escritora mexicana Rosario Castellanos le llamó – Cultura Femenina.
“Sólo el aspecto de la mujer revela que no está destinada ni a los grandes trabajos de la inteligencia ni a los grandes trabajos materiales. Paga su deuda a la vida no con la acción sino con el sufrimiento: los dolores del parto, los inquietos cuidados de la infancia: tiene que obedecer al hombre, ser una compañera paciente que le serene…” A. Schopenhauer en El amor, las mujeres y la muerte.
Castellanos dice que frente a la cuestión de si existe la cultura femenina, los expertos y los no expertos, o sea todos, responden que no.
Rosario me develó secretos imprescindibles para todas las niñas y mujeres, porque como un escáner mi mente repasaba todos esos discursos patriarcales sobre la realización de la mujer – la maternidad y el amor.
Pensé en las mujeres de la generación de mi abuela y de mi madre, se luchaba porque todas idealizáramos la capacidad reproductiva como única vía de plenitud, o la infaltable, como prueba de que no necesitábamos ni podíamos sobresalir en otros ámbitos vitales, y ahora, se lucha por meternos la idea de que la acción reproductiva y la banalización de esta capacidad creadora es extrema liberadora. Y funciona también porque para otras sigue siendo un deseo tan fuerte, casi como si se tratara de la única forma de trascendencia. Pero ¿por qué elegimos la maternidad o el amor? ¿por qué tantas mujeres se compraron el cuento de que esto excluía otras formas de legado humano? ¿por qué para dedicarse a las artes parecía requisito ser excluida de la vida de madre? ¿cómo vivimos las mujeres de ahora, nos interesa ese paso hacia la cultura femenina? ¿cómo lo estamos dando? ¿cómo estamos transformándola? ¿cómo estamos creando una nueva cultura, una propia, una compartida? ¿qué mujeres históricas conoces, quién te inspira?
Mujeres, lo netamente importante es saber que terreno artístico, científico, político, estamos dispuestas a pisar, y lo mejor, a trascenderlo; R. Castellanos llamó a aquellas mujeres que lo lograron en terrenos masculinos “contrabandistas”.
¿Ustedes como buscan realizarse queridas lectoras?
La visión femenina necesita de más ojos, sumémonos y si es necesario sembrar nuevamente esos principios de cultura femenina ¡hagámoslo! Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional necesita más mujeres derribando fronteras masculinas.

Estimada Yaret. En tv encuentro a Karen Uhlenbeck, en internet encuentro a https://www.20minutos.es/noticia/358283/0/mujeres-claves-historia/
https://www.mujeresenlahistoria.com/
https://revistadiners.com.co/archivo/54321_cien-mujeres-marcaron-la-historia/
https://es.euronews.com/2019/03/20/nasa-confirma-la-primera-caminata-espacial-de-solo-mujeres-de-la-historia
https://www.lifeder.com/mujeres-famosas-historia/
https://m.elmostrador.cl/braga/2017/03/08/mujeres-que-marcaron-y-cambiaron-la-historia/
https://mxcity.mx/2019/03/10-mujeres-que-cambiaron-el-curso-de-la-historia-en-mexico/
la búsqueda me arroja 648,000,000 de sitios… no veo donde terminan los ojos puestos en los logros de las mujeres.
Esto me lleva a pensar en gramática y las preposiciones: “con” o “contra”.
También en evaluar en qué momento se llega al punto óptimo en el que el género femenino sea visto en perfecta equidad con el masculino.
No con esto quiero decir que ya está hecho. En física la entropía es el grado de caos de un sistema. Se necesita aplicar energía para disminuir la entropía. Lo que escribes ayuda a disminuir la entropía en este tema social siempre polémico. Las formas son las que nos distinguen.
Bien por ello.