Calaverita a Saraí Lepe presidenta municipal de San Felipe

En San Felipe Torres Mochas, la Muerte se asomó,
con su risa burlona, al pueblo saludó.
“Saraí Lepe, ¡qué sorpresa, una mujer al mando!
Primera en la historia, ¿será el verdadero cambio?”
“Con su pluma en la mano y promesas en fila,
¿podrá hacer magia o solo es pura pila?
Dicen que en la política hay mucho por trazar,
pero cuidado, querida, no te vayas a ahogar.”
La Muerte se acomodó, lista para escuchar,
“Cuida tus aliados, que son de cuidado;
en el juego del poder, hay trampa asegurada,
y a veces el cariño se vuelve la jugada.”
Saraí, con firmeza, se echó a reír,
“aquí yo mando y los he de dirigir,
Si el cambio no llega, yo no tengo miedo,
que con toda la risa, me haré cargo.”
Y así en Torres Mochas, el futuro brilló,
con Saraí al mando, el pueblo vibró.
Y aunque la Muerte acecha, su danza es de risa,
que en cada paso firme, el cambio se eterniza.
Calaverita a Mauricio Trejo presidente municipal de San Miguel de Allende

La muerte este año quiere
Llevarse Mauricio Trejo
Para echarse un debate
De esos que son de a peso
Cargo con él a San Juan de Dios
Lo coloco sobre una lapida
Y le pregunto quedito
Porque hay tanta burocracia
Mauricio no dijo nada
Y se puso a organizar
Una elección en las tumbas
Para la muerte derrocar
Paso una paloma al vuelo
En la parroquia de san Miguel
Le gano mauricio a la muerte
Con un voto que era de él.
Calaverita a Rubén Urias presidente municipal de San Luis de la Paz

En San Luis de la Paz, la huesuda llegó,
con su disfraz elegante, a todos sorprendió.
“Rubén Urías, presidente, ¡qué gran honor!”
dijo la Muerte, bailando con fervor.
“Con tu administración, del veinticuatro al veintisiete,
harás grandes cambios, ¡eso se promete!
Pero cuida los números, que yo estoy atenta,
que, en las cuentas claras, la vida se sustenta.”
Rubén sonreía, con su fe en el futuro,
Prometiendo un San Luis Nuevo
“De la muerte no temo, ella viene a jugar,
pero juntos, amigos, ¡hay que trabajar!”
Y así la calaca, con su guadaña en mano,
bailó por el pueblo, dejando su legado,
pues aunque presida, siempre habrá que recordar,
que en cada administración, la Muerte ha de estar.
Calaverita a Adrián Hernández presidente municipal de Dolores Hidalgo C.I.N.

Llego la muerte temprano
Para llevarse esta vez
Al presidente Adrián Hernandez
Al panteón de Dolores
Lo acusaba de confiado
De creer en cuentos chinos
Que con paginas de tik tok
Lo confundían recanijo
De político a rockstar
Ahora quiere ser influencer
Y su carrera política
Sepulta entre la gente
Vuela, vuela palomita
Y pasa por el jardín
Dile a ese que anda errado
Que de aduladores no ha de vivir.
Calaverita a Angélica Casillas Diputada Local Distrito 1

En el Distrito Uno se oyó,
que la huesuda rondaba,
y a la diputada Casillas,
con sigilo la buscaba.
“¡Tres veces ya en la curul,
y ahora vas por la alcaldía!
Mejor vente al camposanto,
y haz aquí tu estadía.”
Angélica, ingeniera fiel,
de agua y de cargos curtida,
le dijo a la Catrina:
“¡Aún no termino mi vida!”
La Muerte, algo frustrada,
se fue con gran elegancia,
diciendo: “Te espero pronto,
si en la urna no hay ganancia.”
Calaverita a Ricardo Ferro Diputado Local Distrito 9

En San Miguel la Catrina
va buscando a Ferro al fin,
diputado bien plantado
del distrito nueve, en sí.
Intentó ser presidente,
pero el puesto se le fue,
“Ven conmigo al camposanto,
¡aquí sí mando yo bien!”
La calaca le promete
un cargo sin elecciones,
“Serás líder de los muertos,
sin campañas ni ambiciones.”
Ricardo, todo tranquilo,
le respondió con franqueza:
“Déjame otro ratito,
a ver si agarro la alcaldía con certeza.”
Calaverita a Luis Gerardo “El Chino” Diputado Federal Distrito 1

Por San Luis la huesuda llegó,
preguntando por “El Chino”,
diputado y empresario,
con fama de andar muy fino.
Dos veces fue presidente,
y dicen dejó un desastre,
“¡Ven conmigo, buen amigo,
te doy un negocio más grande!”
La Muerte le ofrece trato,
que en el panteón administre,
“Los muertos están contentos,
con contratos que tú firmes.”
Pero “El Chino” solo ríe,
sin prisa por marcharse,
“Déjame un rato más,
que aquí aún hay para reelegirse.”
