LA MAYORÍA DE LOS AJOLOTES VENDIDOS DE ESTA FORMA, MORIRÁ POR FALTA DE CUIDADOS Y POR ENFERMEDADES DERIVADAS DE LA POCA INFORMACIÓN QUE SE PROPORCIONA PARA PODER PROVEERLES UN CLIMA FAVORABLE PARA SU DESARROLLO
Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, Gto.- Penado por la ley y prohibida su venta sin el papeleo necesario y en criaderos certificados, a comenzado a verse de manera mas constante la venta de Ajolotes en tianguis y mercados de diferentes partes del país, el llamado mercado “negro” que ponen en riesgo a una de las especies de anfibios que solo forman parte de la biodiversidad de este país y son extraídas de Xochimilco y de algunas otras zonas, en muchas ocasiones para su venta ilegal.
La ley señala que pueden existir criaderos para su reproducción y venta; sin embargo, los cuidados que requiere esta especie son tan específicos, que mucha gente termina por pasarles la emoción inicial y dejarlos a su suerte, hasta que mueren.
En esto deben imperar los permisos pertinentes y solo pueden ser ofertados en establecimientos establecidos, por lo que su venta en los tianguis, así como de otras especies animales está prohibido.
Sin embargo, en el tianguis llamado “del domingo” o la plaquita de Dolores Hidalgo, son ofrecidos, sin las especificaciones necesarias, ni contar con lo necesario para poder garantizar el correcto cuidado de esta especie, loque abona al maltrato que recibe este ser vivo y lo pone en el riesgo de desaparecer, puesto que desde el año 2006 esta especie esta clasificada como una especie en peligro de extinción.
Tan solo por unas semanas se mantuvo libre de venta de animales y ahora regresan, ofertando especies exóticas sin que ninguna autoridad tome cartas en el asunto, ni sea tomado en cuenta el sentir de la ciudadanía que ha denunciado esto en varias ocasiones.
Prohibición de venta de animales se hará extensivo a todos los tianguis y comercio en vía publica
Este anfibio de cara sonriente, llamado ajolote tiene una población ya muy reducida en estado natural y se encuentra al borde de la extinción, por lo que proteger su habitad debería ser imperante y su reproducción dentro de universidades e instituciones de protección animal tiene forzosamente que ser regulada por la PROFEPA.
