ColumnaLa Torcaza Cínica

Suicidio

Psicólogo Alejandro Ruiz Galicia.

El pasado 10 de septiembre, como ocurre desde el 2003, la Organización Mundial de la Salud promueve el Día Mundial para la Prevención del Suicidio; cada año 800 mil personas se suicidan, ocurre pues, un suicidio en el mundo cada 40 segundos. En menos de 3 meses se suicidan tantas personas en el mundo como habitantes tiene nuestro municipio. Si bien, el suicidio puede ocurrir a cualquier edad, en 2016 fue la segunda causa de defunción en personas de entre 15 a 29 años; en Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional el suicidio aumentó en el último año.

El suicidio suele relacionarse con algunos trastornos de personalidad, del estado de ánimo, condiciones sociales, culturales, económicas y biológicas específicas. Más allá de tales situaciones, la amenaza de suicidio nunca, nunca, debe de entenderse como algo de poca importancia; el colaborar en su prevención es algo en lo que todos somos necesarios.

Lamentablemente, aún existe la idea equivocada de algunas personas respecto a que hablar de ciertos temas, invocará su ocurrencia. Todavía se piensa, desde la ignorancia, que hablar de anticoncepción con adolescentes provocará el inicio de su vida sexual o que hablar respecto a las drogas motivará su consumo. El tabú, la evitación de cualquier tema, suele ser justo el mecanismo por el cual se propicia que ocurra eso que fue callado, este manejo inadecuado de la información, el silencio que se provoca en torno a algunas circunstancias que nos atemorizan por parecernos ajenas a nosotros, es en gran parte lo que sustenta su continuidad.

Al mismo tiempo, cuando algunas personas inevitablemente entran en contacto con otras que piensan o intentaron suicidarse, llevan a cabo prácticas tales como confrontar o retar, minimizar su dolor, insultarles, suponer que solo lo hacen por llamar la atención, etc; estas son muestras de profundo desconocimiento y desinterés por lo que pasa en el otro.

Escuchar al otro de manera comprensiva, respetar su sentir, intentar mirar la vida desde donde la está viendo, ofrecer apoyo y acercarle a un lugar donde pueda recibir ayuda profesional, es en muchos casos lo que permite que esas personas; parte de nuestra comunidad, familiares, amistades, sigan vivas.

Es indispensable tener presente que la idea de suicidio ocurre como opción ante el dolor, y aparece en la mente como la única forma de librarse de ese dolor. Quien considera suicidarse no pretende morir, lo que busca es una solución a su padecer, si aparecen otras opciones para superar su dolor, probablemente elija continuar viviendo.

Busquemos ayuda, para nosotros o para quien sepamos que la necesita. En Guanajuato contamos con una línea de atención para crisis psicológicas, permitamos que un profesional nos oriente.

Línea de atención en crisis 01 800 29000 24.

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