MOVIMIENTO CIUDADANO ACUSA OMISIÓN DE AUTORIDADES ANTE UNA CRISIS AMBIENTAL QUE LLEVA MÁS DE UNA DÉCADA SIN SOLUCIÓN
Antonio Velázquez
Victoria, Gto.- La reciente denuncia presentada por Movimiento Ciudadano (MC) por la contaminación del río Victoria exhibe no solo un problema ambiental grave, sino también una cadena de omisiones institucionales. El recurso fue interpuesto ante instancias de los tres órdenes de gobierno: la contraloría municipal de Victoria, la Secretaría de Agua y Medio Ambiente estatal y la Conagua a nivel federal. Sin embargo, más allá del trámite formal, lo que resalta es la urgencia de una intervención coordinada que hasta ahora no ha ocurrido.
De acuerdo con la declaración de Yulma Rocha, delegada nacional de MC, el objetivo es que cada autoridad asuma la responsabilidad que le corresponde. En el ámbito municipal, la exigencia es clara: poner en operación la planta tratadora de aguas residuales que permanece abandonada. Resulta alarmante que, según señalamientos oficiales, ni siquiera se tenga certeza sobre la ubicación de esta infraestructura, lo que evidencia un nivel preocupante de desorganización y desinterés gubernamental.
El problema no es nuevo. La contaminación del río Victoria ha ido en aumento durante al menos los últimos diez años, afectando directamente a comunidades como El Tazajillo. Ahí, los malos olores —particularmente intensos durante la noche— invaden las viviendas, alterando la vida cotidiana de las familias. A esto se suma el estancamiento del agua, que ha generado la proliferación de mosquitos y fauna nociva, convirtiendo lo que debería ser un recurso vital para el campo en un foco de riesgo sanitario.
La situación se agrava al considerar el abandono de la planta tratadora local, que lleva más de una década sin mantenimiento. La acumulación de residuos, incluyendo desechos orgánicos y aguas jabonosas, ha rebasado cualquier intento improvisado de solución. Incluso los propios habitantes han tenido que intervenir con recursos propios para liberar parcialmente el flujo del agua, una medida insuficiente frente a la magnitud del problema.
La respuesta de las autoridades, hasta ahora prácticamente nula, revela una constante: la falta de voluntad política para atender una problemática que afecta directamente la salud pública. MC ha anunciado que continuará insistiendo por la vía jurídica, pero el fondo del asunto trasciende lo legal. Se trata de una deuda histórica con comunidades que han sido ignoradas por distintas administraciones, sin importar su signo político, y que hoy enfrentan las consecuencias de esa indiferencia.
