EL TERCER FESTIVAL DE BLUES “ALLÍ NOMAS TRAS LOMITA” LLENA DE MÚSICA EL JARDÍN DEL GRANDE HIDALGO, CON LO ESTRIDENTE DE LAS GUITARRAS, EL PODER DEL BAJO, LA EXPLOSIVIDAD DE LA BATERÍA Y VOCES QUE INVITABAN A AGUANTAR EL FRIO A LOS ASISTENTES
Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, Gto.- El jardín del Grande Hidalgo fue el escenario perfecto para que la versatilidad y el poder del blues por tercera ocasión se diera cita, en donde dolorenses y turistas se deleitaron con las magníficas interpretaciones en el festival de blues “Allí Nomas Tras Lomita” que terminó por conquistar a todos en donde la Comunidad Rockera Dolorense reafirma su vigencia y demuestra que aún existe propuesta para quienes gustan de una música selecta alejada de los clichés comerciales.

El primer turno fue para “Posi Blues” Banda local que demostró que en Dolores Hidalgo también existe talento en el escenario en donde antepusieron su la calidad interpretativa y se ganaron el aplauso y el reconocimiento de los asistentes quienes aguantaron el frio que se comenzaba a dejar sentir en una tarde otoñal en donde las notas de la guitarra y el entusiasmo de los asistentes calentaron el ambiente.

La siguiente agrupación en presentarse fue MATUS Blues de Celaya donde la fusión y las posibilidades de la mezcla entre blues, rock latino, latín jazz y música caribeña, donde la percusión fue deleite de los asistentes, además de la voz poderosa de la mujer solista que en acompaño la presentación con su armónica también, que pusieron de manifiesto que en el estado de Guanajuato se gusta de un buen blues y de hacer propuesta.

“Blues man” Pascual Blues de Zacatecas sorprendió con su guitarra y armónica homenajeado al poeta de la ebriedad como él lo llama José Alfredo Jiménez, y mostrando su propuesta musical en donde muestra ya una trayectoria que comienza a madurar dentro del género y se afianza con letras que hablan de la manera en la que los humanos vemos el mundo rodar, sin faltar temas internacionales que ya son considerados clásicos recordándonos la raíz que tiene el rock mexicano.

Para finalizar los Amigos del Blues de Aguascalientes tuvieron la encomienda de cerrar la tercera edición del festival con un blues que contagiaba la fuerza de las guitarras recordando la versatilidad de la voz blusera, acompañada de poderosos riffs que parecía harían estallar el escenario y con la emoción de encontrar.
