LOS EMPRESARIOS PARECEN NO ENTENDER RAZONES Y FISCALIZACIÓN NO HA REGRESADO A HACER SU TRABAJO
Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, Gto.- Apenas han pasado unos días y los empresarios a los que les fueron retirados los maniquís en franca rebeldía ya han regresado los mismos al lugar donde estorban en las banqueta, al parecer no les importo que les multaran o que exista un reglamente que lo regule. Lo cierto es que las banquetas poco a poco comienzan de nuevo ser invadidas y las autoridades no se hacen presentes, de la misma forma se comienzan a colgar las chamarras y demás prendas en las paredes de la calle, así que calladamente los empresarios imponiendo su ley por encima de los reglamentos municipales.
Los reglamentos municipales son muy claros en materia de comercio, y se tendrían que estar a teniendo a ello todos los comerciantes, propiciando una competencia sana y un mejor ordenamiento de la ciudad que nos podría llevar a mejorar la visión de nuestra ciudad.De no lograrse Dolores Hidalgo y por ende todos los que vivimos aquí podríamos perder demasiado, al no evolucionar a la par de nuestros vecinos, además que los nombramientos que se han logrado como Pueblo Mágico, Ciudad Patrimonio Arquitectónico de Guanajuato, entre otros estarían en riesgo perdiendo la difusión y los beneficios que estos programas traen.
En el Reglamento de anuncios y toldos para el municipio de Dolores Hidalgo, Cuna de la Independencia nacional, Gto. Se menciona en varios de sus artículos:
Artículo 2. Se entiende como vía pública, todo espacio de uso común que por disposición de la autoridad administrativa se encuentra destinada al libre tránsito, conforme a las Leyes y Reglamentos de la materia.
Artículo 3. El ámbito de aplicación de estas disposiciones comprende el área marcada como zona de monumentos históricos y zona de conservación de imagen urbana, en general todo el territorio del Municipio de Dolores Hidalgo, Cuna de la Independencia Nacional.
Artículo 4. Estarán sujetos a estas disposiciones todos los anuncios móviles, fijos o semifijos, toldos ubicados sobre la vía pública y los visibles desde la misma, en edificios y predios baldíos, en remates visuales urbanos y naturales.
En este caso los maniquíes en la calle cumplen no la función de exhibir la ropa, más bien pasan a ser anuncios que intentan acaparar la atención de los que transitan por la calle, siendo puestos de manera irregular, ocupando espacio que no les corresponde y afectando la visibilidad de las personas que transitan por el lugar.
Estas prácticas de venta a detalle como puede ser ropa u otros artículos como artesanía, el tener el producto amontonado y sin una exhibición correcta propicia más perdidas de ventas en los pequeños comercios y además les produce que abaraten su mercancía pues el consumidor actual cataloga los productos como de mala calidad y baratos, en cambio un correcto acomodo de la tienda en donde el consumidor pueda elegir correctamente propicia una mayor cantidad de ventas al día, otra de las cosas que afecta que las personas se animen a comprar en algunas tiendas es el excesivo ruido producido por altavoces que no permiten que el cliente se sienta a gusto comprando y los hacen alejarse.
Otro de los problemas es el excesivo comercio informal que invade las calles en donde las principales calles del centro se encuentran atiborradas de vendedores de bolsas, sombreros, electrónicos, alimentos, sin que las calles del centro histórico estén hechas para ello propiciando que no se pueda caminar por ellas.


