ColumnaEl JineteEntre Líneas

Otra vez, la pesadilla de una caja de ahorros que incumple sus responsabilidades

un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla
Confucio

Un mal sueño para muchas personas en la Cuna de la Independencia Nacional ha comenzado este fin de semana, pero al parecer no hemos aprendido de nuestra historia, en septiembre del año 2010 personas que habían ahorrado despertaron con la noticia de que la Caja Progresa había quebrado, ahora en 2020 la historia se vuelve a repetir y son también muchas de las mismas personas a las que ya se las hicieron una vez las que ahora están sufriendo; los protagonistas de esta historia que se esta convirtiendo en pesadilla y ahora es con otra caja popular la Operadora de Servicios Financieros Reforma.

Todos saben del parentesco del administrador de esta caja con quien fuera condenada a 10 años de prisión recientemente por un mega fraude, que otra cosa querían esperar estas personas que confían ciegamente en servicios que no dan garantía y que muchas veces terminan por ser las opciones más caras dentro del mercado para ahorrar o pedir préstamo.

La penitencia la tendrá que volver a sufrir este pueblo, donde mucho dinero desaparecerá irremediablemente, porque si la Comisión Nacional Bancaria y de Valores está decretando la liquidación de dicha operadora no hay vuelta atrás, solo queda pasar el viacrucis que es ver de regreso el dinero que las personas ahorraron con esfuerzo y que solo esta asegurado por menos de 165 mil pesos, lo demás tendrá que reclamarse por medio de juicios.

Pero no entendemos, ya son cientos de casos similares en toda la republica mexicana, el caso de Caja Progresa fue tachado por el poder judicial de un “Vil engaño” la pena máxima para este delito en el estado no permitió que se otorgaran más años a Lidia Arvizú quien fuera administradora de Caja Progresa por ese delito, por que dejaron entrever los jueces que deberían de haber sido más.

Y las mismas preguntas de hace años regresan ¿Qué va a pasar con mis ahorros?, ¿Qué tengo que hacer?, ¿Quién tiene que atender esto?, ¿Cómo será la liquidación?, ¿Quién es el responsable de que se retire la autorización para operar?, ¿Qué hay que hacer?, y luego la llegada de los zopilotes políticos y legaloides que dirán que pueden ayudar con el problema, los administrativos buscaran hacer tiempo para poder declararse en quiebra según lo que se escucha entre los pasillos de la caja y luego quien defenderá a los ahorradores.

Y luego, la historia parece repetirse, con el problema el dinero de muchas familias dolorenses dejara de fluir, varios comercios serán afectados, proyectos, emprendimientos y la hora terminara alcanzando a todos, al fin de cuentas el seguro de la caja es del Banco del Bienestar (BANSEFI anteriormente) y pues seremos todos con nuestros impuestos quienes paguemos los platos rotos, pues es el banco del gobierno federal.

Lo que por años no se ha podido explicar cómo este tipo de establecimientos surgen y operan en ciertas regiones sin la supervisión desde un principio de algún ente de gobierno, así que veremos que hacen las autoridades tanto municipales en el tema del golpe económico que representara esto para el municipio, las estatales y federales quienes tendrían que estar más al pendiente de lo que se efectúa por parte de quienes ofrecen este tipo de servicios financieros.

Hay mi Dolores si ya te había pasado, como diablos fuiste a caer.

PD

  • La economía del municipio tambalea, los necios no han querido entender el porqué de buscar alternativas y el COVID nos terminara por recordar que tan frágiles somos
  • Otra vez a semáforo rojo
  • Mientras, no han informado nada de lo que se logro con el hermanamiento de Mazatlán, para mí que fueron puras fotos
  • Se nos va a acabar el agua y ya están apareciendo los culpables
  • Me dueles Dolores Hidalgo, no hay más ciego que el que no quiere ver
  • ¿Festival de José Alfredo Jiménez? (quien diría que el jolgorio de años anteriores era solo por ese bendito liquido mareador)

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