Escrito por: El Jinete, ese que va deseando la muerte
La única diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco.
Salvador Dalí
El analfabetismo cibernético nos esta alcanzado, la Cuna de la Independencia Nacional experimenta su tiempo de vertiginosidad en las redes sociales, este periodo electoral esta poniendo muy nerviosos a los que están acostumbrados a las porras y al tamborazo mediocre, lo que no entienden los estrategas de campaña es que todo cambio, no se trata de encontrar el hilo negro, se trata de que la proximidad con la gente ahora les incomoda a los candidatos tradicionales, esos que se creen que por ya haber invertido mucho en las campañas ahora merecen todo hasta saquear el erario público.
Las reglas del INE y del IEEG aunque para muchos resulten exageradas, salvaguardan los recursos que por años se despilfarraron a diestra y siniestra sin control, mejora nuestro ambiente al no tener que enfrentarnos día a día a miles de carteles, pintas, panfletos y cuanta chuchería se les ocurría para dar a conocer a los candidatos, buenas reglas que muestran una evolución en la democracia mexicana.
Sin embargo, los partidos políticos son los primeros en no saber que hacer, ahora la novedad es una red de comunicación que permite la proximidad con la gente, pero también los excesos, Umberto Eco ya lo advertía “Hace un tiempo se podía saber la fuente de las noticias: agencia Reuters, Tas…, igual que en los periódicos se puede saber su opción política. Con internet no sabes quién está hablando. Incluso Wikipedia, que está bien controlada. Usted es periodista, yo soy profesor de universidad, y si accedemos a una determinada página web podemos saber que está escrita por un loco, pero un chico no sabe si dice la verdad o si es mentira. Es un problema muy grave, que aún no está solucionado”.
Pero lo más desastroso y lo más bajo es utilizar esta red para extorsionar, hostigar y amenazar; llegamos al momento donde, el big brother ya fue rebasado, ahora cualquiera puede terminar con la paz de otras personas, señalándole por sus redes sociales, hostigándoles en la vida personal.
Aquí hay que diferenciar que un político es un ente público, y no por ello deja su vida privada, lo que se critica en las columnas de opinión como estas que leen ahora, es su proceder en la vida pública, cuando se suscitan excesos con los recursos que pertenecen a todos, por decisiones fallidas que terminan afectando a la población, su vida privada puertas adentro y con el dinero que se han ganado honestamente esa es de ellos.
Pero el poder al encontrarse con la locura forma un monstro de mil cabezas que si no se frena a tiempo desencadenará un agujero negro que consumirá a todo, hasta al causante del mismo, la locura que se comienza a vivir en Dolores Hidalgo tienen el nombre decente de INSEGURIDAD y mil rostros que agazapados esperan el momento de consumir a la sociedad, su principal estrategia el divide y vencerás, sus herramientas modernas el desconocimiento de las herramientas digitales y sus alcances, estamos en la era prehistórica del internet, donde aún no dominamos su lenguaje, y caemos fácilmente en la manipulación de unos cuantos sobre otros.
El lamentable episodio donde un candidato denuncia a otro, puede estar marcado más que por el hecho, por la jauría de opinadores, de perfiles falsos, de ciudadanos que reaccionan solo en masa, sin un análisis y descernimiento, y aquí quiero aclarar, no estoy a favor ni en contra de ninguno de ellos, no afirmó ni niego los hechos expuestos, pero el peligro es quienes rodean a los candidatos, la falta de madurez política, la defensa a ultranza de algo que tienen que ser resulto solo por las autoridades correspondientes, y también el ataque sin discernimiento de muchos que utilizan su rabia contenida contra otra persona, lo único que refleja la sociedad es una horda insaciable que no piensa en el otro, dispuestos atragantarse, sin otro argumento más que la fuerza y el poder esconderse detrás de un aparato electrónico.
Y si, Dolores Hidalgo tendrá que transitar y pagar el precio por ser una ciudad con progreso y desarrollo, pero el coste que pretenden algunos es demasiado, esta en nosotros los cuídanos decidir que es lo que queremos.
- De las campañas, interpreten hoy mi silencio
- De los candidatos les falta humildad
- De quienes los acompañan, simples empresarios buscando su ganancia
- De la prensa, en evolución
- De mí, aquí sigo
