Los peores años para la pesca y la agricultura, sequia afecta a la Presa de Peñuelitas en Dolores Hidalgo

LA PRESA DE “PEÑUELITAS” ES UNO DE LOS CASOS MÁS CRÍTICOS EN EL ESTADO PUES TIENE UNA CAPACIDAD DE 17 MIL 460 HECTÓMETROS CÚBICOS, PERO APENAS TIENE 526 HECTÓMETROS; ES DECIR, ESTÁ AL 3% O MENOS DE SU CAPACIDAD DE ALMACENAMIENTO Y ESTÁ A PUNTO SE QUEDARSE SIN AGUA

Adrián López


Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, Gto. – Desde el año 2019 se ha presentado una sequía en el bajío en donde para el 2020 se vivió una de las peores sequías de los últimos 10 años, agricultores de temporal señalaron que más de la mitad de las 250 mil hectáreas de granos básicos, como maíz, sorgo y frijol, se perdieron por la falta de lluvias en donde también otros sectores que dependen un líquido tan vital como el agua, se vieron afectados. En el municipio existen dos presas, la presa Álvaro Obregón mejor conocida como “El gallinero” y la presa de “Peñuelitas” que se encuentra al sureste de la ciudad, estos dos cuerpos de agua se han visto reducidos alrededor del 85% de su capacidad total, lo que ha provocado una baja considerable al sector económico de la pesca.

Durante el tiempo litúrgico de cuaresma uno de los sectores económicos que se ve en un aumento es la pesca, pues como es una tradición durante cuaresma se tienen la tradición de no comer carne roja. La carne roja proviene de mamíferos terrestres de sangre caliente y es vinculada con lo mundano, mientras que la carne blanca se considera volátil y de sangre fría que proviene de animales aéreos o acuáticos.

Pescadores y vecinos de la presa de “Peñuelitas” comentaron que viven una situación de crisis derivado de esta sequía pues es uno de los casos más críticos en el estado pues tiene una capacidad de 17 mil 460 hectómetros cúbicos, pero apenas tiene 526 hectómetros; es decir, está al 3% o menos de su capacidad de almacenamiento y está a punto se quedarse sin agua. Comentaron que al día solo se pescan un aproximado de 2 a 3 kilos de mojarra, lo que representa aproximadamente 10 piezas por kilo y que son de tamaño muy pequeño. Los pescadores agregaron que hay algunos que han tenido que comprar pescado de otras partes del país para poder luego revenderlas en la ciudad. En los casos más complicados hay pescadores que han tenido que cambiar totalmente de oficio y dedicarse a la albañilería o al trabajo en el campo.

Recalcaron que, a pesar de ser una buena temporada para el pescado, no ha pintado nada en beneficio de ellos pues no hay producto para vender. Otro de los temas que ha terminado por empeorar la crisis es el Covid-19 pues desde que inició la pandemia no han recibido la misma cantidad de personas que solían visitar el lugar y ahora que la presa está a punto de secarse las personas no se ven atraídas a ir, por consiguiente, las ventas del pescado tanto fresco como frito han ido en picada, dejando a las personas sin ingresos. El gobierno del estado los ha estado apoyando económicamente, recibiendo una cantidad de $7,200 pesos de manera anual, mismos que les han permitido tener un poco de capital, mencionaron. Los agricultores han aprovechado los espacios húmedos para la siembra, pues la escases de agua es latente.

Ultimas Noticias

- Advertisement -spot_img

Noticias Relacionadas

- Advertisement -spot_img

Deja un comentario