GOBERNADORES PANISTAS CONVIERTEN EL CONFLICTO POLÍTICO EN DISCURSO DE VICTIMIZACIÓN ANTE SEÑALAMIENTOS DE MORENA
Antonio Velázquez
Guanajauto, Gto.- La gobernadora de Guanajuato, Libia García, salió en defensa de la mandataria de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, luego de que MORENA anunciara su intención de impulsar un juicio político en su contra. El respaldo fue presentado como un acto de unidad entre gobiernos del PAN, aunque también dejó ver la creciente tensión política rumbo a los próximos procesos electorales.
En su mensaje difundido en redes sociales, Libia Dennise aseguró que los ciudadanos esperan gobiernos enfocados en resolver los problemas de las familias. Sin embargo, el posicionamiento ocurre en un contexto donde la inseguridad, la violencia y los reclamos sociales continúan golpeando tanto a Guanajuato como a Chihuahua, estados que desde hace años enfrentan fuertes cuestionamientos por sus resultados en materia de seguridad pública.
Mientras MORENA convocó a una movilización en Chihuahua bajo el argumento de defender la soberanía nacional y exigir mejores condiciones de seguridad, la reacción de los mandatarios panistas pareció centrarse más en cerrar filas políticamente que en responder a las demandas ciudadanas. El discurso de persecución política se ha convertido en una estrategia recurrente de ambos bloques partidistas, desplazando del debate los problemas cotidianos que afectan a la población.
El respaldo de gobernadores de Guanajuato, Querétaro y Aguascalientes exhibe también la intención del PAN de mostrar fortaleza regional frente al avance político de MORENA. No obstante, la confrontación permanente entre partidos sigue alimentando un ambiente de polarización donde las prioridades.
