Espántame 2022, la crisis que se nos viene

Escrito por: El jinete, ese que va deseando la muerte  

Si se dice la verdad, la juventud puede crecer
NAS

El 9 de noviembre de 1989 caía el muro de Berlín, yo como muchos otros jóvenes de aquella época vimos en ese acto el fin de la guerra fría, ¿pero que era esa guerra?, en una sola palabra, era el fin de la lucha entre los comunistas y los capitalistas, entre Washington y Moscú, entre rojos y gringos, entre dos ideologías que habían luchado desde el fin de la segunda guerra mundial, lo veía desde mi casa, al fondo una canción, “ya no había buenos, ni malos” “ya no había por que luchar” pero nos equivocamos y llego la segunda parte.

¿Pero eso qué nos puede importar a los dolorenses?, quisiéramos que no mucho, nuestro país siempre ha sido neutral (aunque sea solo en lo oficial); pero en una economía global si le da catarro a uno todos los demás estornudamos.

Los problemas que por años se han acumulado en Dolores Hidalgo y en la región norte del estado de Guanajuato, nos harán muy vulnerables ante una escalada de precios, primero en los hidrocarburos (gasolina pues) que ya comenzó a incrementar, pero el que más nos va a pegar es en el precio de los alimentos.

Dolores Hidalgo se precia de producir mucho en sus campos, el gran problema es que esos campos ya no nos pertenecen y son extranjeros los que los trabajan y también extranjera la ganancia y lo que producen.

Es aquí donde nos preguntamos ¿qué pasará ahora?, nuestra tierra ya ni siquiera es nuestra, ya en las comunidades no se sabe ni sembrar, los jóvenes solo piensan en irse al otro lado.

Dentro de la oscuridad que esto representa el trabajo heroico de una organización que por años ha pugnado por las actividades auto sustentables, se tiene que destacar, CEDESA que impulsa el trabajo comunitario y esto será preponderante para salir de la gran crisis económica que se avecina en el mundo.

Ya sin darle tanta vuelta, si el COVID nos puso de rodillas, el conflicto entre occidente (USA y Europa) contra Rusia nos tirara en la lona con solo 2 opciones, morir ahí o levantarnos con las ultimas fuerzas que nos queden.

A los países en vías de desarrollo nos tocara bailar con la más fea y en Dolores Hidalgo también, ya todo esta subiendo, no faltaran los aprovechados como siempre, el campo esta paralizado, no hemo sido capaces de crear industrias fuertes, (no extendidas como la cerámica) todo lo extranjero se ira a las nubes, pero como no producimos nada no nos quedará otra más que seguir comprando caro.

El aumento del gas LP les pegará a los talleres de cerámica (y a los hogares) que con tal de competir apretaran sus precios a la baja y esto traerá más pobreza, el peso se devaluara ante el dólar, no sabemos si rápido, si se resista o la caída será catastrófica, algunas monedas del mundo ya están sucumbiendo, la nuestra titubea, pero aguanta.

Solo quedara una cosa por hacer, apoyarnos entre todos, porque muchos conocerán el hambre derivada de lo que se viene, si es que occidente sigue mandando armas para que la guerra dure mucho más y así los güeritos puedan vender sus máquinas de matar y acarrear toda la riqueza del mundo, para volver a consumir con desparpajo lo que les falta a los demás países para subsistir.

Ya hay voces que advierten que el pan (ojo, producto alimenticio) subirá de precio, las tortillas (estas por que ya no sembramos nuestro propio maíz), los vegetales (por que tampoco producimos nuestro fertilizantes), toda la tecnología (por que nosotros no producimos masivamente ningún chunche de esos), las gasolinas y combustibles (por que no somos autosuficientes) y entonces con ello se elevaran los precios de los viajes (si mi niño ya no alcanzara para Cancún, ahora puro Acapulco y eso), y con ello el costo de la vida, que al parecer ya no le importa a nadie.

PD

  • ¿Y el galardón Virginia Soto? Que alguien me explique
  • Y todavía hay políticos que creen que México debe de ser cómplice de los grandes corporativos del mundo que financian la guerra
  • Hay mi Dolores, mientras tu corazón sea azul y tu cuerpo tricolor, seguirás padeciendo hambre y sed de justicia social

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