POR CASI 300 AÑOS HAN CELEBRADO A SU SANTO PATRONO, AHORA CASI TODOS HAN MARCHADO DEL LUGAR, PERO CADA AÑO UNA BUENA CANTIDAD DE QUIENES VIVIERON AHÍ REGRESA A FESTEJAR A SAN ANTONIO DE PADUA
Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, Gto.- La comunidad El Montecillo se vistió de gala una vez más para celebrar a San Antonio de Padua su santo patrono, una peculiaridad que en la zona no son más de 10 habitantes y que no tiene servicios.
Sin embargo, la fe y la añoranza lleva a que año con año la festividad, se lleve a cabo y la comunidad se vuelva a ver llena de personas que siguen la tradición que sus habitantes heredaron desde la construcción del templo en el año de 1736, y cada año llega gente de muchos lugares, algunos inclusive nacieron en este lugar.
Cerca del templo ya solo viven pocas personas, solo cuatro, otros más en las inmediaciones, los terrenos lucen abandonados, a pesar de no contar con luz, ni agua, ni drenaje; los recuerdos mantienen de pie a las pocas casas que aún están habitadas y que hoy lucieron ataviadas con adornos, listas para recibir a los hijos pródigos que regresan a la tierra de sus antepasados.
La fiesta está enmarcada con la liturgia correspondiente, un ballet folclórico traído desde la ciudad de México engalano el momento, la tradicional música, la fe de quienes llegan y gente que aunque se tuvo que marchar esta orgullosa de pertenecer a la comunidad El Montecillo, ubicada a 5 minutos de la colonia Lindavista, una comunidad que se niega a morir.
