VECINOS DE LA CALLE SAN DIEGO DENUNCIAN OMISIÓN DE AUTORIDADES ANTE UNA PROBLEMÁTICA AMBIENTAL Y DE RIESGO SANITARIO QUE PERSISTE DESDE HACE MÁS DE CINCO AÑOS
Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, Gto.- Vecinos de la calle San Diego, en la colonia Margarita I, alzan la voz ante una problemática que, lejos de resolverse, se ha agravado con el paso del tiempo. Desde hace más de cinco años, denuncian el relleno constante con escombro de un arroyo que corría de manera natural a un costado de sus viviendas, situación que derivó en la creación de un lote baldío que hoy funge como tiradero clandestino de basura. Esta práctica no solo alteró el entorno, sino que ha propiciado la proliferación de fauna nociva como ratas, víboras y otros animales que representan un riesgo para la salud y seguridad de quienes habitan la zona.
El problema se intensifica con la llegada de la temporada de lluvias, cuando el agua busca su cauce natural y termina por inundar la calle, que además es de terracería, convirtiéndola en un foco de conflicto permanente. Los escurrimientos forman un estanque artificial que genera mosquitos, malos olores y contaminación, afectando directamente la calidad de vida de los vecinos. Pese a la gravedad del escenario, los habitantes señalan que las autoridades municipales, encabezadas por el alcalde Adrián Hernández, han sido omisas, ya que hasta el momento no han obtenido respuesta ni acciones concretas para atender esta situación.
Aunado a ello, los vecinos aseguran que quien se ostenta como dueño del predio mantiene una actitud agresiva, motivo por el cual exigen la intervención directa de las autoridades. Recuerdan que hace cinco años existía en el lugar un letrero de la CONAGUA que advertía que se trataba de propiedad federal, mismo que fue retirado por quienes ahora reclaman la posesión del terreno. Denuncian que el arroyo fue tapado, lotificado, vendido y su cauce natural destruido, hasta convertirse en un estanque con supuesto propietario. Ante este panorama, los vecinos reiteran su disposición a colaborar, pero exigen que el gobierno municipal asuma su responsabilidad y actúe antes de que el problema derive en consecuencias mayores.
