VECINOS DE LA COLONIA EL PARAÍSO DENUNCIAN OMISIONES DEL GOBIERNO MUNICIPAL MIENTRAS EL TIRADERO A CIELO ABIERTO CRECE A METROS DE SUS VIVIENDAS
Antonio Velázquez
Doctor Mora, Gto.-En el municipio de Doctor Mora, el basurero municipal se ha convertido en un foco de conflicto ambiental y político que exhibe promesas incumplidas, contradicciones oficiales y una creciente inconformidad social.
Desde hace casi cuatro años, el tiradero a cielo abierto opera a menos de un kilómetro de zonas habitacionales y a escasos 100 metros de la colonia El Paraíso. El sitio, que colinda con la planta tratadora de aguas residuales y afecta un arroyo cercano, fue instalado —según los vecinos— sin previo aviso y ha ido expandiéndose con el paso del tiempo.
Centro de transferencia abandonado
Hace dos años, la administración municipal anunció la construcción de una zona de transferencia de residuos que sustituiría el modelo actual. El 11 de febrero de 2025, el presidente municipal Edgar Javier Reséndiz Jacobo aseguró que la obra registraba un avance del 90% y la presentó como un logro que cambiaría la vida del municipio.
Sin embargo, el edificio permanece sin operar. No hay evidencia pública de que el sistema de transferencia esté funcionando y, en los hechos, la basura continúa acumulándose al aire libre a solo cinco minutos del centro de la ciudad.
Desconocimiento oficial y posibles irregularidades
Mediante solicitud de transparencia, autoridades municipales señalaron desconocer los procesos y permisos necesarios para migrar de un tiradero tradicional a una zona de transferencia. También afirmaron no contar con información sobre alguna empresa responsable del transporte, separación o comercialización de los residuos.
El oficial mayor Albino Zarazúa Pichardo y la directora de Obras Públicas, Saraí Jiménez, informaron que la administración no tiene datos sobre el basurero municipal.
No obstante, el reglamento de limpia y recolección de basura de Doctor Mora, vigente desde 1996, establece en su artículo 28 que el basurero general deberá ubicarse a una distancia considerable del centro de población para evitar perjuicios. La ubicación actual contraviene este ordenamiento.
Incendios y señalamientos sin pruebas
El problema se agravó con el más reciente incendio ocurrido el 18 de febrero. El siniestro generó una intensa columna de humo que se extendió hacia zonas habitacionales, afectando nuevamente a los vecinos.
Horas después, el gobierno municipal declaró de manera apresurada que el incendio había sido provocado. Sin embargo, no presentó pruebas ni resultados de peritajes que respaldaran esa afirmación. Para los habitantes inconformes, el señalamiento busca justificar la inacción de la autoridad durante estos años y desviar la atención de la falta de control y manejo adecuado del sitio.
No es el primer incendio registrado en el lugar, pero sí el más reciente en una cadena de episodios que evidencian la ausencia de medidas preventivas efectivas.
Protesta ciudadana y señalamientos cruzados
El 8 de agosto de 2025, vecinos de la colonia El Paraíso se manifestaron pacíficamente durante la inauguración de la Feria del Pulque y las Carnitas para exigir soluciones concretas. Denunciaron la falta de empatía del alcalde y recordaron que el problema ha sido expuesto reiteradamente en medios y redes sociales.
Tras la protesta, el presidente municipal reconoció responsabilidad, pero atribuyó parte del problema al gobierno estatal por no concretar el traslado de residuos a San Luis de la Paz.
Mientras tanto, la proliferación de fauna nociva, los malos olores y el riesgo sanitario continúan afectando la calidad de vida de quienes habitan en la zona. Algunos vecinos incluso aseguran haber recibido amenazas tras hacer pública su inconformidad.
Entre foros y promesas
El gobierno municipal realizó en el mes de agosto del 2025 de un foro denominado “Municipio Limpio” para analizar alternativas. No obstante, para los ciudadanos, la problemática ha superado la etapa de mesas de diálogo.
A casi cuatro años de su instalación, el tiradero municipal permanece en el mismo sitio, convertido en un foco de contaminación visible y constante. Mientras las autoridades intercambian responsabilidades y atribuyen incendios a supuestos actos intencionales sin pruebas públicas, la montaña de basura sigue creciendo a escasos metros de la mancha urbana, dejando en evidencia que el problema no es político, sino sanitario, ambiental y de gestión pública.
