JOVEN ESTUDIANTE DEL BACHILLERATO MILITARIZADO DE DOLORES HIDALGO PERMANECE POSTRADA TRAS SER ATROPELLADA; NO HAY RESPONSABLES IDENTIFICADOS
Antonio Velázquez
Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, Gto.- Alejandra Mendoza González, estudiante de primer semestre del Bachillerato Militarizado Primer Ligero Plantel Dolores Hidalgo, permanece en cama con múltiples contusiones luego de ser atropellada el pasado 6 de febrero de 2026 por una camioneta que, según el testimonio de su familia, se pasó el alto y huyó sin ser identificada.
La joven cruzaba la calle rumbo a la escuela cuando ocurrió el accidente que hoy mantiene en pausa no solo su formación académica, sino también sus planes de vida.
Su madre, Herminia González Correa, describe una situación crítica. Alejandra presenta fractura de pelvis, lesiones en el rostro —incluida una posible intervención quirúrgica en el área del ojo— y dolor constante. Además de la atención médica, requiere pañales, insumos, medicamentos y, en el corto plazo, rehabilitación, silla de ruedas, muletas y andador. A ello se suma la necesidad de atención psicológica, pues la joven sufre episodios de llanto y pesadillas recurrentes con el accidente.
Pese a la gravedad del caso, la familia denuncia que hasta el momento no hay avances claros en la investigación. Aunque se realizó el levantamiento de pruebas en el lugar, no se les han mostrado videos ni se les ha informado de resultados concretos.
Tampoco se ha formalizado, hasta ahora, una denuncia que permita acelerar el proceso legal. La presunta camioneta responsable sigue sin ser localizada, mientras la familia enfrenta sola los gastos médicos y de traslado, incluso el pago de ambulancias.
El apoyo, señala Herminia, ha venido principalmente de compañeros y padres de familia del plantel, así como de una despensa entregada por el DIF municipal.
Sin embargo, la ayuda institucional ha sido prácticamente inexistente. En un municipio donde se presume el apoyo, el caso exhibe la fragilidad de las redes de respaldo cuando ocurre una tragedia fuera de las aulas.
Originaria de la comunidad Xoconostle del Remátalo, en Dolores Hidalgo, Alejandra soñaba con estudiar medicina en la Escuela Médico Naval y buscaba un ascenso dentro de la preparatoria militarizada. Hoy, su mayor batalla es recuperarse física y emocionalmente. Su madre lo resume con una exigencia directa: que se haga justicia y que el responsable asuma las consecuencias. Porque más allá de las fracturas visibles, lo que también quedó lesionado fueron los sueños de una joven que apenas comenzaba a construir su futuro.
